El renting de coches cada vez va ganando más adeptos en el tejido empresarial. Tanto autónomos, como pymes o grandes empresas ven en las ofertas de renting una solución ideal para no sólo ahorrar costes en la adquisición de las flotas, sino también para tener una mayor eficiencia a la hora de operar con las misma. Los datos del primer trimestre del 2017 dados a conocer hace unas semanas por la Asociación Española de Renting así lo demuestran, con un crecimiento del 9,57% en cuanto a la flota de vehículos de renting en las carreteras españolas.

Otro dato que también demuestran el crecimiento son el número de matriculaciones con 61.880 (un 16,58% más).

Y es que el número de ofertas de renting flexible se ha multiplicado recientemente. Cada vez se trata de un servicio más personalizado y que es capaz de cubrir mejor las necesidades de empresas o particulares.

En empresas como Arval el renting flexible permite una contratación de uno a 24 meses, lo que aleja la obligatoriedad de tener que firmar un contrato a largo plazo de 48 meses y está pensando para poder cubrir situaciones con temporalidad más limitada. Los contratos siguen igual de cubiertos que si se tratarán de un contrato a largo plazo, es decir llevan implícitos además del alquiler, el seguro del vehículo, disponibilidad del vehículo en un máximo de 48 horas, servicio de mantenimiento y averías, Tarjeta de combustible, asistencia en carretera, posibilidad de Neumáticos Incluidoss, el kilometraje recogido en el contrato y gestor de cuentas personal.

Además, se trata de un tipo de contrato muy flexible, que permite incluso una vez firmado adaptar la duración del mismo y que incluyen la misma flota de tipos de vehículos que si de un contrato de largo duración se tratara: urbano, compacto, sedán, monovolumen, todocamino, familiar y furgonetas.

Todo este tipo de ventajas de renting para pymes y autónomo lo hacen muy atractivo frente a otras fórmulas como la adquisición de vehículos o el leasing. Y es que cabe no olvidar que los beneficios a nivel fiscal de un contrato de renting. Las cuotas de renting en una empresa se contemplan como gastos deducibles, mientras que en un autónomo se podrá desgravar parte del gasto dependiendo del uso para la actividad que se le esté dando al vehículo, así como la mitad de las cuotas del IVA.